Vila Nova de Mil Fontes
Con ese topónimo tan sugerente se nos presenta esta pequeña localidad de la región del Alentejo, en la costa atlántica. Todo aquel que la visite se quedará prendado por lo recogido y la tranquilidad de esta población, y deseará como mucha de su población, que algún día, la economía y el trabajo le permita terminar instalándose en un lugar como éste.

Foto: Flickr.com
El pueblo en origen fue una población de pescadores, pero hoy se ha preparado para el visitante, por lo que las posibilidades de alojamiento en sus pequeñas casas encaladas son abundantes, así como tampoco tendrá ningún problema para encontrar lugares donde comer y degustar algunos de los platos locales, evidentemente basados en los productos pesqueros.
Además sus playas son preciosas, tanto las de mar como las de río, ya que en Vila Nova de Mil Fontes desemboca el río Mira que recorre parte del Alentejo, y en él hay lugares de baño, pero sobre todo en la zona de su desembocadura encontreremos unas playas de fina arena, más o menos expuestas a los embates del Atlántico.
El turista que llegue hasta aquí tendrá diferentes oportunidades para disfrutar de las aguas. Por ejemplo, en el río podrá disfrutar de travesías en piragua, o si es más sedentario y no le motiva remar, otros barcos le llevarán a dar un paseo.
Igualmente, en los acantilados próximos a la población hay quién practica el buceo descubriendo las oquedades de las rocas. Y por la exposición a los vientos marinos, del mismo modo muchos surfistas se acercan a esta zona con su tabla y neoprenos para disfrutar de las olas del océano.
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