En recuerdo de Madeira
Como particular homenaje a la isla de Madeira que este mes de febrero de 2010 ha sufrido unas devastadoras inundaciones vamos a dedicar dos post a la isla, evocando la belleza de este alejando rincón de Portugal, perdido en el océano Atlántico.

Foto: Flickr.com
La belleza paisajística de Madeira es tremenda y para apreciarla en todo su esplendor lo más recomendable es calzarse las botas para caminar y visitar alguno de sus muchos miradores, desde los que dispondremos de unas panorámicas espléndidas.
Algunos de estos miradores son verdaderas atalayas naturales, como por ejemplo el Cabo Girao, que se eleva a 569 metros sobre las aguas del mar y se convierte en el cabo más alto del lejano continente europeo. Desde ahí la vista casi cenital del océano es vertiginosa, nunca mejor dicho.
Otro mirador destacable es el de Pico Ruivo, el punto a más altitud de toda la isla de Madeira y por lo tanto es una ascensión un tanto fatigosa, pero con la recompensa final de poder dominar desde su cumbre toda la isla.
Y un último mirador que atrae a muchos visitantes es el de Eira Serrao. Desde él se logra ver el cráter del volcán que dio origen a toda la isla, y muy próximo a él se descubre el convento de Santa Clara y el pueblo de cuento en torno suyo.
Así, pese a que el temporal ha afectado en este momento a la isla, si tienes la oportunidad no dejes de viajar a Madeira. Te encantará.
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Comentarios al artículo
1
Fecha: February 28, 2010 at 2:42 pm
[...] sabe que hacia el año 1478 el navegante genovés llegó a Madeira por encargo de los comerciantes de azúcar de Génova. También se tiene constancia de que en Porto [...]









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