Tras apenas 30 kilómetros de viaje desde Lisboa se llega a Sintra, un lugar casi de visita obligada para todo aquel que vaya por primera vez a la capital lusa, ya que Sintra ofrece un conjunto monumental y natural muy difÃcil de igualar en todo el paÃs, y casi se podrÃa decir que en todo el continente europeo.

Foto: Flickr.com
La visita a Sintra consiste en una continua sorpresa entrando a los diferentes palacios que se encuentran en la zona, cada uno de ellos más bello y más extravagante que el anterior.
Se puede comenzar por el Castelo dos Mouros, unas ruinas que datan del siglo VIII cuando se asentaron los invasores africanos en la zona. Desde ahà se llega al Palacio Nacional de Pena, un palacio del siglo XIX y donde las formas neogóticas, neomanuelinas, neoclásicas, y otras de sabor islámico se mezclan formando un todo que parece un sueño.
Muy cerca está el Palacio Nacional de Sintra, que como el anterior mezcla estilos de diferentes épocas, siguiendo el antojo de sus anteriores propietarios y de los arquitectos y artistas que aquà han trabajado durante décadas.
En el mismo núcleo de Sintra está la Quinta de la Regualeira una zona ajardinada en la que se respira el misterio de los enigmas templarios y los rosacruces. Impresionante.
Otra de las grandes joyas de la zona es el Palacio Nacional de Queluz, antes conocido como Palacio Real ya que fue la monarquÃa portuguesa la que lo encargó en el siglo XVIII, de hecho es una de las grandes obras construidas en Europa a lo largo de aquel siglo.
Todo estos reclamos patrimoniales se encuentran rodeados de unos bosques y unos jardines impresionantes, donde lo mejor que se puede hacer es dejarse perder por el encanto de cada lugar.
