El anfiteatro que desciende hasta el mar
Vivo reflejo aún, en su parte vieja, de los pasados esplendores imperiales, Lisboa es hoy, junto con su entorno, uno de los mas activos centros industriales y turísticos del país. Por lo que el turismo se refiere, de la zona clásica, justamente famosa por sus excelentes playas, es la de Cascais-Estoril.

Este último lugar, aparte de otros atractivos, tales como sus carnavales, cuenta con uno de los casinos mas visitados del mundo. La propia Lisboa merece una visita detenida, empezando por esa pureza de la ingeniería que es el puente colgante sobre el Tajo, inaugurado en 1966 definitivamente maravilloso.

Desde la altura de Monsanto (a 226 m) hasta la Praca do Comercio ( Terreiro do Paco), la ciudad desciende como un enorme anfiteatro, asentándose en las faldas de varias colinas. Tanto en su parte medieval como en la parte pombalina, la ciudad alberga innumerables monumentos, edificios y lugares de interés histórico y artístico.

El barrio de la Alfama, muy famoso situado en la parte baja (Lisboa Baixa), es el más antiguo de la ciudad y merece ser visitado todo el detenidamente. Enntre l Alfama y la histórica Praca Dom Pedro IV (”Rossio”) se alza el Miradouro de Santa Luzia y el magnífico Castelo de Sâo Jorge.

Y en la zona de pombalina, la iglesia de Sâo Roque ( con la capilla de San Juan Bautista, de estilo barroco italiano) y el Parque Eduardo VII son dos lugares de máximo interés, junto a los dos museos, el Museo Gulbenkian y de Arte Sacro.

Información: Atlas Enciclopedia
Imagen: flickr
Artículos relacionados









Últimos comentarios