Azhinaga, cuna y descanso de Saramago
El día 18 de junio de 2010 falleció José Saramago, el autor más importante de las letras contemporáneas portuguesas, y uno de los escritores cumbres de toda la literatura lusa.

Foto: Flickr.com
Saramago nació en 1922 en la pequeña localidad de Azhinaga, en la región de Ribatejo, que como su propio nombre indica está regada por el río Tajo. Los atractivos de este pequeño pueblo son más bien escasos, salvo por ser el lugar de nacimiento del genial escritor, adonde dejó escrito que quería que se llevaran parte de sus cenizas tras su muerte, mientras que la otra parte quería que reposaran en su lugar de adopción, la isla canaria de Lanzarote.
Tan sólo por eso se va a convertir en un lugar de peregrinación para todos los amantes de su literatura, ya que Saramago ha sido uno de los autores europeos más venerados y respetados, un galardón popular que se vió refrendado con la entrega del Premio Nobel a finales del pasado siglo.
Así pues, los amantes de obras como “La caverna“, “Ensayo sobre la ceguera“, “Todos los nombres” o ” Memorial del convento“, saben de Azhinaga, una minúscula localidad cercana a Santarém, y eso que Saramago por motivos familiares pronto se trasladó hasta Lisboa, ciudad que inevitablemente tiene a gala haber servido de inspiración al escritor.
En definitiva, quién quiera comprender algo más sobre la personalidad de este tremendo escritor, que alió como nadie el saber escribir con la crítica social y política, basta leer su última obra “Caín“, una visita obligada si llega a Portugal, es acudir a Azhinaga y ahí se podrá hacer idea de los humildes orígenes de Saramago, el cerrajero que se convirtió en escritor universal.
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